Tener carácter y tener mal genio… se parecen, pero no son lo mismo

Muchísimas veces la mayoría de las personas, incluyéndome, llegamos a confundir estos términos.  Utilizar frases como: “¡tiene un carácter!”, “es una persona de carácter” o “es que su carácter es así”, cuando nos referimos a personas poco tolerantes, que quieren tener siempre la razón o que constanmente están enfrascadas en discusiones, es un grave error.  Estas personas, por el contrario les falta carácter, y buscan compensar su baja autoestima y carencia de carácter, haciendo que otras personas les den la razón, por miedo a que se enojen.  Una persona con carácter inspira a otros a seguirle, su figura jamás produce temor.  No soy psicólogo, tampoco psiquiatra, ni pretendo realizar un análisis profesional.  Mi humilde opinión está basada en la observación, en la lectura sobre temas de liderazgo, así como en las muchas visitas que he realizado a psicólogos y psiquiatras, en calidad de paciente.   El carácter y el liderazgo, aunque no sinónimos son términos muy relacionados.  El Diccionario de la Real Academia Española define a una persona de carácter como alguien que posee “firmeza y energía”.  Precisamente un líder debe ser firme, enérgico, debe tener carácter para ser efectivo.  Sin embargo, ser firme no significa ser testarudo, ni una persona que no tiene prohibido cambiar de opinión.  Una persona firme tiene precisamente eso, firmeza en sus convicciones, no cambia a por cambiar, no cambia por impulso, no cambia por mera conveniencia.   El carácter del Primer Ministro Británico durante la Segunda Guerra Mundial, Sir Winston Churchill fue decisivo para que Gran Bretaña no sucumbiera ante el nazismo, como muchos países de Europa, y es una de las cualidades, por las que sigue siendo recordado.  Sin embargo, Churchill cambió varias veces de partido político, cambió de postura y reconoció errores, porque un hombre de carácter, como él, tiene que tener espacio para reflexionar sobre sus posturas y sus hechos, y cambiar de rumbo, si se convence de que estaba equivocado, como producto de esa misma reflexión.  Una persona con carácter está seguro de su liderato, no tiene que estarlo diciendo, posee una autoestima saludable y no se siente avergonzado de reconocer un error o de haber una perdido una batalla.  Sabe que perder una batalla no es una derrota, el derrotado es el que no se levanta.

El carácter del Primer Ministro Británico durante la Segunda Guerra Mundial, Sir Winston Churchill fue decisivo para que Gran Bretaña no sucumbiera ante el nazismo.  Sin embargo, reconoció muchos errores y cambió de postura, incluso de partido político en varias ocasiones.
El carácter del Primer Ministro Británico durante la Segunda Guerra Mundial, Sir Winston Churchill fue decisivo para que Gran Bretaña no sucumbiera ante el nazismo. Sin embargo, reconoció muchos errores y cambió de postura, incluso de partido político en varias ocasiones.

Una persona de carácter es enérgica y se toma en serio sus posturas y las defiende hasta el final, pero sólo cuando es necesario.  Nunca tiene que recurrir a los gritos, ni a ofender a otros que no piensan como él.  Como dijo Desmond Tutu, Premio Nóbel de la Paz 1984: “mi padre solía decir: no alces la voz, mejora tu argumento”.   Otra característica de las peronas con carácter es que no se toman las cosas de manera personal, aún cuando están enfrascados en un debate o una discusión.  Saben respetar los puntos de vista de los demás y reconoce que una persona que piensa distinto no es su enemigo.   Como has podido ver, el mal genio y el carácter son mucho más distintos de lo que parecen.  Si tienes mal genio, busca ayuda.  Un profesional de la conducta, o un coach, pueden ayudarte a fortalecer tu carácter para que puedas desarrollarte plenamente como persona, comó líder y mejorar considerablemente tus relaciones con las personas a tu alrededor.  Si por el contrario, tienes a tu alrededor gente así, recuerda el refrán de que es mejor ser feliz que tener la razón.  Si tienes una autoestima saludable, no te afectará concederle la “victoria”, y ambos ser felices.

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