Voto de castigo, acusaciones de fraude y compra de votos – México acude a las urnas

Hoy, México celebra unas elecciones históricas, en las que se espera un rechazo contundente al sistema y a los partidos que tradicionalmente han sido protagonistas en el ruedo político mexicano, y como consecuencia, un triunfo arrollador del candidato del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), Andrés Manuel López Obrador, llamado cariñosamente por sus seguidores como AMLO.

Andrés Manuel López Obrador, quien busca por tercera vez la Presidencia de México, se perfila como ganador.

La campaña ha tenido como característica principal los ataques contra López Obrador, quien ha estado como puntero en todas las encuestas, desde que se anunciaron los candidatos y al cierre mantiene una ventaja promedio de 20% frente a su rival más cercano, Ricardo Anaya Cortés, quien representa una inusual coalición encabezada por el Partido de Acción Nacional PAN (extrema derecha) y el Partido Revolucionario Democrático PRD (izquierda).  Bajo el PRD, López Obrador fue Jefe de Gobierno de la Cuidad de México y candidato presidencial en las elecciones 2006 y 2012.   Tras la decisión de la dirigencia de este partido de unirse al llamado “Pacto por México”, AMLO abandonó sus filas para fundar MORENA y buscar bajo esa insignia la presidencia por

José Antonio Meade Kuribeña, por el partido de gobierno, ocupa el tercer lugar en las encuestas.

tercera ocasión.

El Pacto por México es una iniciativa del actual Presidente Enrique Peña Nieto, que buscó que los partidos de oposición favorecieran las principales políticas de su administración, la cual ha tenido grandes desatinos y provocado gran malestar entre la población, por sus consecuencias, como una devaluación del peso, que ronda los $20 pesos por dólar, el aumento exponencial de los precios de la gasolina, que se paga actualmente a 90 centavos de dólar por litro y otros productos de la canasta básica, como la tortilla, base de la alimentación de las familias mexicanas, que casi se ha duplicado desde que Peña Nieto asumió el poder.  Cabe señalar que el salario mínimo en México es de unos $88 pesos diarios ($4.50 dólares).  Tanto el aumento de la gasolina, como del gas licuado son consecuencia de la Reforma Energética que aprobó esta administración, junto al PAN y PRD, y la férrea oposición de los legisladores de MORENA, Partido del Trabajo (PT) y Partido Encuentro Social (PES), agrupaciones políticas que apoyan a AMLO para la Presidencia en estas elecciones.

Voto de Castigo

Ricardo Anaya Cortés, rival más cercano a López Obrador.

Tanto por las encuestas, como en los comentarios en las redes sociales, se espera un voto de castigo, contra Anaya Cortés, quien a pesar de no pertenecer al oficial Partido Revolucionario Institucional (PRI), fue Presidente de la Cámara de Diputados y junto a los miembros de su partido en ese cuerpo legislativo votaron a favor de las principales medidas propuestas por el Presidente de la República.

Casi pisándole los talones, en tercera posición se encuentra Jose Antonio Meade Kuribeña, quien ha ocupado posiciones dentro de la administración de Peña Nieto, tales como Secretario de Energía, Secretario de Desarrollo Social y Secretario de Hacienda y Crédito Público, posición bajo  la cual se implementó la reforma que acabaron el monopolio de PEMEX, empresa gubernamental encargada del petróleo y la venta de gasolina.  Contrario a todo principio de economía básica, la libre competencia ha aumentado en cerca del 25%.

Compra de Votos

Ante la desesperación de los principales partidos están reforzando esfuerzos de su tradicional “compra de votos”.  Muchos partidos, utilizando personas que operan en la ilegalidad y sin pertenecer oficialmente a una agrupación política, ofrecen un promedio de $1,500 pesos ($75 dólares) si les traen fotografías de su voto.  La compra del voto es muy común en México, pero ahora se aprovechan de la tecnología de las cámaras en los celulares y su popularidad.  Estos “operadores políticos” se conocen como mapaches.

Advertencia de fraude electoral

Muchos temen que el eventual triunfo de López Obrador se tronche, y se produzca un frauden electoral, como el alegado fraude de 2006, donde el oficialista Felipe Calderón venció a López Obrador en una cerrada contienda.