POLÉMICA POR HABER RENOMBRADO EL KENNEDY CENTER COMO «TRUMP-KENNEDY»

WASHINGTON – La junta de directores del John F. Kennedy Center for the Performing Arts aprobó un cambio de nombre para el complejo cultural en Washington, D.C., al incorporar el apellido del presidente Donald Trump al del expresidente John F. Kennedy. Desde la Casa Blanca, se ha defendido la medida como parte de una narrativa de recuperación y fortalecimiento institucional del recinto durante el último año.

Sin embargo, esta decisión ha generado una ola de críticas y reabrió el debate sobre los límites legales y simbólicos de modificar el nombre de una institución creada como homenaje a un expresidente. Distintas voces han cuestionado el cambio, alegando que el centro fue establecido como memorial y que cualquier alteración oficial podría chocar con el marco legal que le dio origen.

Entre las reacciones más contundentes figura la de Maria Shriver, sobrina de Kennedy, quien defendió el carácter conmemorativo del recinto y el vínculo de su familia con la promoción de las artes. “El Kennedy Center fue nombrado por mi tío, el presidente John F. Kennedy. Se nombró en su honor”, sostuvo, al recordar que él “era un hombre interesado en las artes, interesado en la cultura, interesado en la educación” y que junto a su esposa Jacqueline Kennedy impulsó la presencia de las artes en la Casa Blanca.

Shriver cuestionó directamente que un presidente en funciones intente colocar su nombre junto al de Kennedy: “Es inconcebible que este presidente en funciones haya intentado renombrar este gran memorial dedicado al presidente Kennedy”, escribió en sus redes sociales. Además, advirtió sobre lo que considera un precedente peligroso, planteando escenarios hipotéticos como renombrar otros símbolos nacionales: “Lo próximo quizá sea que quiera renombrar el aeropuerto JFK… el Memorial de Lincoln, el Memorial Trump-Lincoln… el Smithsonian Trump”, y cerró con un llamado al público: “¡Despierten! Esto no es digno. Esto no es gracioso”.