Secretario de Salud expresa reservas sobre proyecto que amplía facultades de los “nurse practitioners”
EL CAPITOLIO — 2 de septiembre de 2026. El secretario del Departamento de Salud, Víctor Ramos Otero, favoreció con enmiendas el Proyecto del Senado 757, que busca incluir a los nurse practitioners (NP) entre los profesionales de la salud autorizados a expedir recetas en Puerto Rico.
Durante una vista pública de la Comisión de Salud de la Cámara de Representantes, presidida por el representante Gabriel Rodríguez Aguiló, Ramos sostuvo que las enmiendas recomendadas buscan “asegurar una implementación clara, segura y compatible con el ordenamiento sanitario y de seguros”.
El secretario indicó que la medida podría “entrar en contradicciones con las leyes federales, por ejemplo, con los programas Advantage de Medicare, ya que es el gobierno federal quien establece el campo ocupado en torno a las reglas aplicables”. Ante ese escenario, recomendó enmiendas dirigidas a atender posibles impugnaciones judiciales.
Ramos propuso incorporar un lenguaje uniforme en la definición de NP mediante una referencia expresa a la ley que regula la profesión, con el propósito de “extender el reconocimiento únicamente a aquellas especialidades de práctica avanzada que la ley autorice expresamente a ordenar medicamentos, dentro de su área de especialidad y bajo los protocolos o acuerdos colaborativos correspondientes”.
También solicitó que los acuerdos colaborativos reconozcan expresamente el derecho del paciente a solicitar una evaluación directa por un médico y establezcan un mecanismo para obtenerla oportunamente.
El funcionario explicó que el proyecto dispone que la Junta Examinadora de Enfermería deberá recibir, evaluar, aprobar, registrar y fiscalizar los acuerdos colaborativos. Al mismo tiempo, el Departamento de Salud tendría que revisar reglamentos, procesos de receta electrónica, procedimientos de querellas y mecanismos de coordinación con otras juntas reguladoras.
Ante esas responsabilidades, Ramos solicitó que se identifiquen recursos económicos para contratación de personal, capacitación y ajustes tecnológicos que, según planteó, no están cuantificados en la medida.
Asimismo, recomendó obtener las posiciones de la Administración de Seguros de Salud (ASES), la Oficina del Comisionado de Seguros, la Junta Examinadora de Enfermería, la Junta de Farmacia y la Junta de Licenciamiento y Disciplina Médica sobre asuntos relacionados con credencialización, responsabilidad profesional, fiscalización de acuerdos y coordinación reglamentaria.
El Proyecto del Senado 757 propone enmendar la Ley de Farmacia de Puerto Rico, Ley 247-2004, para incluir a profesionales de enfermería de práctica avanzada entre los prescribientes autorizados, conforme a las facultades reconocidas bajo la legislación que regula esa profesión.
De acuerdo con el marco legal vigente citado durante la vista, los NP pueden prescribir medicamentos para el tratamiento de condiciones clínicas diagnosticadas mediante un acuerdo colaborativo con un médico debidamente licenciado, sujeto a las limitaciones establecidas en ley.
Actualmente, la Ley de Farmacia identifica entre los prescribientes autorizados a médicos, odontólogos, dentistas, podiatras y veterinarios.
Por su parte, la presidenta del Colegio de Profesionales de la Enfermería de Puerto Rico (CPEPR), Marisel Delgado, favoreció el proyecto, al señalar que persigue “contribuir a optimizar la distribución de los recursos médicos, mejorando así la cobertura en áreas con déficit de profesionales y aumentando la capacidad de respuesta del sistema”.
Delgado sostuvo que la Ley de Farmacia no incluye actualmente a los profesionales de enfermería avanzada entre los prescribientes reconocidos para efectos de dispensación en farmacias, pese a las facultades que, según explicó, les reconoce la legislación que regula la práctica de enfermería.
A su juicio, “esta deficiencia resulta en una limitación para que las farmacias puedan aceptar y despachar medicamentos contenidos en una receta emitida por un NP lo que resulta en un disloque estatutario”.
La deponente señaló que la legislación que regula la práctica de la enfermería en Puerto Rico reconoce determinadas facultades de prescripción a los NP bajo acuerdos de colaboración con médicos.
Delgado afirmó que la medida busca “ampliar el acceso al paciente a su tratamiento de salud”, y mencionó como referencia jurisdicciones como Alaska, Colorado, Connecticut y Hawaii.
“En los estados que poseen legislación sobre el tema, uno de los mayores beneficios que se ha reportado es una mayor eficiencia y acceso en beneficio de los pacientes, mejora el flujo y atención de estos y reduce la saturación en las salas de emergencia y clínicas”, expresó.
También sostuvo que lo propuesto por el proyecto “no está cambiando el estado de derecho vigente, el cual ya faculta a los NP a recetar, en colaboración con el médico. Lo que la medida busca es viabilizar el uso de esa receta en beneficio del paciente”.
Delgado relacionó además la propuesta con la reducción en la disponibilidad de médicos en Puerto Rico e instó a la aprobación de la medida.
La Asociación de Hospitales también expresó respaldo al proyecto por conducto de Eduardo Fantauzzi, quien sostuvo que la propuesta busca resolver el “desfase normativo” entre las facultades reconocidas a los profesionales de enfermería avanzada y la legislación que regula la prescripción y dispensación de medicamentos.
“Para los hospitales es particularmente importante contar con esta figura en las salas de emergencias para atender urgencias, de manera que los médicos puedan concentrarse en manejar las verdaderas emergencias”, expresó Fantauzzi.
El deponente añadió que estos profesionales también ofrecen apoyo en salas de operaciones bajo supervisión médica. Sin embargo, afirmó que “esa supervisión pierde eficacia si carecen de la autoridad para emitir las órdenes de medicamentos necesarias al alta. En los Estados Unidos y en el Hospital de veteranos los NP no solo representan un apoyo esencial, sino que incluso cuentan con la facultad de recetar medicamentos controlados”.
Por su parte, Carmen López Rodríguez, directora del programa doctoral de nurse practitioner de la Escuela de Medicina San Juan Bautista, sostuvo que la propuesta “tendrá el efecto de aumentar el acceso a servicios de salud a los pacientes de nuestra isla y por lo tanto mejorar la salud del pueblo de Puerto Rico”.
A preguntas del representante Rodríguez Aguiló sobre la responsabilidad en casos de negligencia profesional, López Rodríguez, quien también preside la sección de NP del CPEPR, indicó que inicialmente responderían el profesional de enfermería y el médico vinculados mediante el acuerdo colaborativo.
Rodríguez Aguiló adelantó que la Comisión continuará celebrando vistas públicas sobre la medida. Señaló que una de las principales preocupaciones es la advertencia del secretario de Salud de que, si no se incorporan las enmiendas recomendadas por la agencia, no favorecería la aprobación del proyecto.
“Nosotros tenemos preguntas todavía. La pregunta que le hice y le hizo el compañero Héctor Ferrer, de que si no se aceptan esas enmiendas que trajo a la Cámara, no va a recomendar la aprobación del proyecto. Eso para nosotros es muy importante, porque tanto esfuerzo que podamos hacer y crear una falsa expectativa de que un proyecto que se aprobó en la Cámara oportunamente sea vetado”, planteó Rodríguez Aguiló.
El legislador también expresó preocupación por la posibilidad de que el alcance de la práctica de cada NP dependa del contenido de su acuerdo con un médico.
Según explicó, el proyecto permite que el NP firme un contrato con un médico “y lo que establezca ese contrato según la ley es lo que puede ejercer, por consiguiente, podemos tener múltiples acuerdos y contratos en Puerto Rico con diferentes médicos y NP y no vamos a tener una práctica estandarizada”.
Otro asunto discutido fue la posibilidad de que los NP mantengan una práctica en una oficina separada de la del médico con quien tengan un acuerdo colaborativo y atiendan pacientes referidos por este sin supervisión directa.
“Este punto tenemos que aclararlo”, sostuvo Rodríguez Aguiló.
El representante también planteó interrogantes sobre los artefactos o dispositivos que podrían ser prescritos por estos profesionales.
“En el proyecto se habla de los artefactos que ellos podrían recetar, pero aquí nadie me pudo hablar de una definición clara, por lo que tenemos que asegurarnos qué tipo de artefactos son los que se pueden autorizar, que los NP puedan prescribir”, añadió.
Rodríguez Aguiló indicó que la Junta Examinadora de Enfermería será citada a una próxima vista para responder preguntas relacionadas con los requisitos de reválida, estadísticas de aprobación y casos de impericia profesional.
“Queremos asegurarnos, esta es la primera vista y vamos a estar trabajando de forma extensa este proyecto. El próximo que será citado será la Junta Examinadora de Enfermería, porque nadie me pudo contestar qué reválida van a dar o qué han ofrecido para los NP, quién confecciona esa reválida, no se pudo ofrecer estadísticas acerca de cuántos aprueban la misma y el número de casos de impericia que han ocurrido”, dijo el legislador.
Durante la vista pública también participaron los representantes José “Cheito” Hernández Concepción, Wanda Valle Correa, Héctor Ferrer Santiago y Pedro “Pellé” Santiago Guzmán.