Las autoridades de salud informaron que Puerto Rico ya no se encuentra en fase epidémica de influenza, luego de que los indicadores de vigilancia epidemiológica reflejaran una reducción consistente en los contagios durante las últimas semanas.
El secretario del Departamento de Salud, Víctor Ramos, explicó que los datos más recientes muestran que la incidencia del virus descendió por debajo del umbral que se utiliza para declarar una epidemia, lo que permite dar por superada la etapa más intensa del brote registrado en la isla durante esta temporada.
La situación había generado preocupación a comienzos de año, cuando el número de casos aumentó rápidamente y provocó hospitalizaciones en distintos puntos del país, particularmente entre adultos mayores, menores de edad y personas con condiciones de salud preexistentes.
Ante ese escenario, las autoridades activaron varias medidas para contener la propagación del virus, incluyendo campañas de vacunación, orientaciones preventivas y un monitoreo más riguroso del comportamiento de la enfermedad.
Aunque el estado epidémico fue levantado, el Departamento de Salud advirtió que la influenza continúa circulando y exhortó a la ciudadanía a mantener precauciones básicas para evitar contagios, como vacunarse, cubrirse al toser o estornudar y quedarse en casa cuando se presenten síntomas respiratorios.
Funcionarios de salud también subrayaron que la vigilancia epidemiológica continuará activa para detectar cualquier repunte que pudiera surgir durante lo que resta de la temporada de virus respiratorios.