La gobernadora Jennifer González Colón firmó la Ley 42-2026, que establece un protocolo para la disposición de restos fetales de menos de 20 semanas de gestación, cuando así lo soliciten los progenitores y exista autorización médica.
La medida surge del Proyecto del Senado 756, presentado por el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, y la senadora Joanne Rodríguez Veve. Como coautores figuran los senadores Wilmer Reyes, Jeison Rosa, Brenda Pérez, Rafael Santos, Luis D. Colón y Ángel Toledo.
La nueva ley enmienda la Ley para el Manejo de los Desperdicios Biomédicos Regulados para que los restos fetales producto de pérdidas gestacionales antes de las 20 semanas no se clasifiquen como desperdicios biomédicos regulados cuando la madre o el padre soliciten formalmente su entrega, conforme a los protocolos establecidos por el Departamento de Salud.
Asimismo, se enmienda la Ley de Servicios Funerarios de Puerto Rico para permitir que las funerarias reciban restos fetales producto de pérdidas gestacionales antes de las 20 semanas. En estos casos, deberán aceptar los restos siempre que se acompañe el certificado especial requerido para su inscripción y disposición.
El Departamento de Salud preparará un certificado especial para la inscripción de los nacidos muertos, los cuales serán inscritos en un libro especial y archivados de forma separada en la agencia. En el certificado, en lugar del nombre del menor, se consignará la palabra “natimuerto”.
La ley también dispone que no será necesario emitir certificados de natimuertos para fetos que no hayan alcanzado cinco meses de gestación intrauterina, salvo que la madre o el padre lo soliciten.
La medida recibió respaldo de la Asociación de Hospitales de Puerto Rico y del Departamento de Salud.
En su memorial, el Departamento de Salud señaló:
“La legislación vigente clasifica automáticamente estos restos como desperdicios biomédicos, sin ofrecer a los padres alternativa de reclamación o de disposición digna. Este vacío normativo contrasta con la política pública establecida en la Constitución de Puerto Rico, que reconoce la inviolabilidad de la dignidad humana y la importancia del trato respetuoso a los restos humanos. Del mismo modo, la medida responde a la necesidad de atender la dimensión emocional, espiritual y social que acompañan las pérdidas”.
Según el comunicado, legislaciones similares están vigentes en jurisdicciones de los Estados Unidos, donde se reconoce el derecho de los padres a reclamar y disponer de restos fetales en etapas tempranas de gestación.