DESCARTAN POR AHORA RACIONAMIENTO PARA ABONADOS DE CARRAÍZO

La gobernadora Jenniffer González advirtió que la ausencia de interrupciones programadas esta semana no significa que haya desaparecido el riesgo para los municipios que dependen del embalse.

La gobernadora Jenniffer González descartó este lunes la implantación inmediata de un plan de racionamiento para los abonados que se suplen del embalse Carraízo, aunque reconoció que el gobierno se prepara para un escenario más complicado si continúa la falta de lluvia.

El anuncio se produjo luego de una reunión en La Fortaleza con el Comité de Sequía, funcionarios de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) y varios alcaldes de municipios que podrían verse afectados por una reducción adicional en el nivel del embalse.

“Esta semana no va a haber racionamiento”, sostuvo González, quien, sin embargo, exhortó a la ciudadanía a “prepararse para lo peor” y reducir el consumo innecesario de agua.

La mandataria explicó que Carraízo se encuentra cerca de los 37 metros sobre el nivel del mar. Aunque señaló que el embalse puede operar técnicamente hasta alrededor de los 30 metros, esa cifra no debe interpretarse como el punto en que comenzarían las interrupciones.

La AAA activa medidas de conservación mucho antes de alcanzar el nivel mínimo de operación. Carraízo ya se encuentra en la etapa de ajustes operacionales, que permite reducir presiones, caudales y el número de bombas en funcionamiento para frenar su descenso. El nivel de control establecido para el embalse comienza en los 37 metros.

De continuar bajando, un eventual racionamiento podría afectar a abonados de San Juan, Trujillo Alto y Carolina, así como sectores de Canóvanas, Gurabo y Juncos. La AAA todavía tendría que identificar las comunidades y los horarios que formarían parte del plan.

Reunión con los alcaldes

En el encuentro participaron los alcaldes de San Juan, Miguel Romero; Trujillo Alto, Pedro Rodríguez; Canóvanas, Lornna Soto; Juncos, Alfredo “Papo” Alejandro; y Carolina, José Carlos Aponte Dalmau.

González indicó que continuará reuniéndose con los ejecutivos municipales para coordinar la distribución de agua, la atención de instalaciones esenciales y los protocolos que se utilizarían si fuera necesario implantar interrupciones programadas.

Previo al encuentro, algunos alcaldes reclamaron mayor comunicación por parte de la AAA. Romero describió como “caótica” la situación del servicio de agua en sectores de San Juan, mientras que Soto solicitó más personal para operar plantas, estaciones de bombeo y otras instalaciones.

No todos los alcaldes de municipios identificados previamente como vulnerables fueron convocados. Los ejecutivos municipales de Loíza, Río Grande, San Lorenzo y Comerío habían confirmado que no recibieron invitación para esta reunión.

Más embalses bajo vigilancia

La situación no se limita a Carraízo. El embalse de Cidra también se encuentra bajo ajustes operacionales, mientras La Plata, Río Blanco, Fajardo, Matrullas, Guayabal y Loco permanecen en nivel de observación. Este último entró en esa clasificación durante la mañana del lunes.

Los datos más recientes del Monitor de Sequía de Estados Unidos reflejan que 24.75% de Puerto Rico se encuentra bajo sequía severa y otro 36.01% bajo sequía moderada.

La gobernadora había declarado el viernes un estado de emergencia para toda la isla y activado a la Guardia Nacional para colaborar en el transporte, almacenamiento y distribución de agua. El Departamento de Asuntos del Consumidor también ordenó congelar los precios de artículos esenciales relacionados con la emergencia.

Por el momento, el gobierno apuesta a los ajustes operacionales y a la reducción voluntaria del consumo para evitar un racionamiento más amplio. La situación será evaluada nuevamente durante los próximos días, según el comportamiento de los embalses y la cantidad de lluvia que reciban sus cuencas.