
Los chilaquiles son un platillo tradicional mexicano. Aunque no hay un consenso definitivo sobre su origen exacto, se cree que los chilaquiles tienen raíces indígenas y su origen se remonta a la época prehispánica, antes de la llegada de los europeos a América.
La palabra “chilaquiles” proviene del náhuatl, la lengua de los aztecas, y se deriva de la combinación de dos palabras: “chīlān” que significa “hervido” y “quilitl” que se refiere a hierbas comestibles. Originalmente, los chilaquiles consistían en tiras de tortilla fritas o tostadas que se sumergían en salsas de chiles y se acompañaban con hierbas, frijoles, aguacate, y a veces, carne. Este platillo era una forma ingeniosa de aprovechar tortillas sobrantes y darles un nuevo uso.
A lo largo del tiempo, los chilaquiles han evolucionado y se han vuelto un platillo muy versátil. Se preparan con tortillas cortadas en triángulos o cuadrados, que se fríen o tuestan y se cubren con salsa de chile rojo o verde. Se sirven acompañados de ingredientes como crema, queso, cebolla, cilantro. Y algunos le añaden aguacate y frijoles. Se pueden acompañar con huevo, pollo o carne.
Hoy en día, los chilaquiles son una parte integral de la cocina mexicana y se disfrutan en todo el país, así como en otras partes del mundo donde se aprecia la gastronomía mexicana.
Receta de Chilaquiles
5 jitomates (tomates rojos)
1 cebolla
2 dientes de ajo
Chile guajillo (pero puede usar jalapeño)
Cilantro fresco picado y recao (epazote) a gusto
2 tazas de caldo de pollo (en el vídeo dice una taza, pero mi esposa me dijo que estaba demasiado espesa la salsa)
Cebolla fileteada
Crema de leche